| Clima | ||||
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Todo el conjunto de la comarca podemos englobarlo dentro del tipo de clima mediterráneo, degradado por la altura y la interioridad de la zona, temperaturas propias de tierras de altiplanicie, aunque las diferentes altitudes y precipitaciones permiten establecer divisiones desde el punto de vista climático. |
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| Temperaturas | ||||
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La influencia que la altitud tiene sobre la temperatura hace que en la comarca haya zonas con diferencias apreciables: Zona relativamente fría es la que comprende las altas parameras del sur, más fría cuanto más nos acercamos al reborde montañoso del Sistema Ibérico. La tempertura media anual está entre 8 y 9 grados. Los terrenos más cercanos al Duero, disfrutan de unas características térmicas que se pueden considerar como intermedias, dentro de la provincia, con una temperatura media anual en torno a los 9 - 10° C, siendo la media del mes más frío de 1 a 2,5° C y la del mes más cálido próxima a 17 - 19° C. Los días continuos sin helada oscilan entre los 120 a 140. Los inviernos son largos y fríos, propios de las altiplanicies intramontanas, con temperaturas que llegan a estar por debajo de los -10° C. Los valores por debajo de los 0° empiezan a registrarse en el mes de Octubre, prolongándose esta circunstancia hasta Mayo. El verano es corto y suave, debido en gran parte a la protección que de los calores de la Meseta realizan los bordes montañosos, que además facilitan la formación de brisas. La elevada irradiación nocturno origina considerables diferencias de temperaturas entre el día (se pueden alcanzar los 30° C) y la noche. |
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| Vientos | ||||
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Los únicos datos sobre vientos que se tienen, en toda la provincia, son los recogidos por el observatorio de Soria capital, aunque consideramos que son extrapolables a la comarca: Los vientos dominantes son los del Oeste y Norte (cierzo), con una frecuencia cercana al 15% cada uno. A continuación les siguen los del Sur y Suroeste, ambos con el 10% aproximadamente, siendo poco significativos los del Sureste y Este. La frecuencia de calmas es del 37%. |
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| Precipitaciones | ||||
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También por las precipitaciones se distinguen, en lo que venimos denominando Marquesado de Berlanga o comarca de Berlanga, diferentes zonas, en base a las lluvias caídas. Por las diferentes precipitaciones que se dan en la comarca, podemos clasificar a sus pueblos en los siguientes grupos:
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| Hidrografía | ||||
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Toda la comarca pertenece a la cuerca del Duero, principal arteria de la red hidrográfica provincial. El río duero recorre la franja sedimentaria de la comarca, adaptando su cruso al relieve determinado por las "pedrizas", esquivándolas o perforándolas, según tramos, manteniendo una pendiente suave, que no llega al uno por mil. Atraviesan la comarca los ríos Escalore (que recibe al Torete o Bordecorex) y el Retortillo-Talegones. Estos dos ríos, nacidos en el borde montañoso del sur de la provincia, mantienen en sus orígenes características de montaña, con fuerte pendiente, suavizando posteriormente sus cursos hasta la desembocadura en el Duero. Tanto el Escalote como el Talegones, a lo largo de su recorrido, atraviesan "pedrizas", formando hoces, hocinos y cañones de bella configuración. Completan la red hicrográfica de la zonas los ríos Bayubas y Andaluz. Sin tener en cuenta el Duero, que tiene un régimen relativamente regular, al estar controlado su caudal por los embalses de la cabecera, el resto de los ríos de la comarca registran crecidas y estiajes, con marcadas variaciones estacionales. El aprovechamiento de sus aguas se realiza primordialmente para el riego de las tierras ribereñas y en tiempos pasados albergaban un buen número de truchas y cangrejos. La mayoría de los pueblos obtienen del subsuelo las aguas para el abastecimiento de su población. La composición de estas aguas subterráneas es abundante en cal, por razones obvias de su localización, en suelos calizos. |
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| Vegetación | ||||
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Las especies más importantes y características de la comarca son: El pino negral o resinero, presente en los pinares de Bayubas, en zonas de Berlanga y en la parte cercana a la Sierra de Pela. La encina, en la zona de los páramos y parameras calcáreas, siendo un árbol profundamente afectado por la deforestación. La degradación de las áreas de vegetación de la encina ha producido un empogrecimiento de la especie, apareciendo la carrasca y la coscoja. En el sotobosque de estas especies abundan la gayuba y los enebros, así como las plantas de matorral: romero, tomillo y espliego. El quejigo, en áreas coincidentes con la encina, destacando su abundancia en el páramo de Bordecorex. La sabina, en parte de las parameras del sur y contendencia a reforestar espontáneamente los terrenos ya no cultivados que antes fueron encinares. La vegetación natural de ribera, en estrechas franjas entre el agua y las tierras de cultivo o las choperas, que últimamente han proliferado a orillas de los ríos. |
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